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REPORTAJES METROPOLITANOS

EL MITO DE SWITCHERS O SWINGERS


Por ELVIA ANDRADE BARAJAS

La palabra switcher es un término utilizado por estrategas políticos del mundo anglosajón. Como el término lo indica en el idioma inglés, significa “el elector cambiante” o “el votante inestable”. Es el ciudadano al que se puede persuadir, al final de cuentas al votante potencial que los políticos o las campañas se disputan. Representa en sí mismo el campo de batalla.

Por ello se considera que es el votante switcher el que decide las elecciones. Es el elector que puede hacer la diferencia entre ganar y perder. Se trata del votante más volátil, el menos leal. Es aquel que igual que llega se va. El diagnóstico de algunos de los investigadores de opinión pública es que la decisión de este tipo de ciudadano podría cambiar su preferencia en el último minuto y modificar así el rumbo de la elección.

Los swingers, por otro lado, se caracterizan por ser promiscuos, o lo que es lo mismo no son leales a una sola relación o a una sola pareja. Tal vez una de las definiciones más común de swinger es aquel que se mantiene en pareja, pero tiene relaciones fuera de esa relación.

A juzgar por lo que sucede en México, los electores metafóricamente hablando parecen ser más bien swingers que switchers. Una porción de los ciudadanos se está caracterizando por tener relaciones muy divididas o al igual que los swingers tiene interacciones con más de un partido a la vez. Es decir, tenemos electores promiscuos.

El hecho de que el elector tenga preferencias divididas no significa necesariamente que son inestables. De hecho, los datos electorales y otros tantos de encuestas indicarían que un porcentaje importante de electores conservan sus preferencias, dependiendo del nivel de acción de un gobierno.

Un elector swinger típico podría ser el votante medio de Naucalpan. En menos de un año este ciudadano votó para gobernador del Estado de México por el candidato del PRI, para presidente municipal y diputado local por los aspirantes del PAN y muy probablemente para la Presidencia de la República votará por el postulado del PRD.

En encuestas de salida, tanto en la elección para gobernador del año pasado como en las últimas locales de presidencias municipales y Congreso local, el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, conservaba una ventaja de alrededor de 15 puntos porcentuales sobre la segunda fuerza electoral.

Es decir, estamos frente a un elector informado y sofisticado que evalúa sus opciones políticas a partir de las opciones que se le presentan. Divide su voto según le conviene y toma de cada partido lo que le parece de su interés. Eso no significa que en cada elección vaya cambiando de preferencia o que sean particularmente volátiles. De hecho en lo que se refiere a la preferencia a la Presidencia de la República han sido bastante constantes y por lo menos 8 de cada 10 dicen estar muy o algo seguros de no cambiar su preferencia.

Con estos datos en mente podríamos decir que el elector mexicano es más bien promiscuo (swinger) que volátil (switcher).

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NOTA METODOLÓGICA. Estudio: Encuestas en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 1,000. Nivel de confianza estadística: 95%. Margen de error (+/-) 3.1%. Diseño, muestreo y análisis: Parametría SA de CV. Operativo de Campo: Grupo Viesca. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE. Fecha de levantamiento: del 10 al 13 de marzo del 2006.

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